Choucroute dansante

El sábado pasado estuve en mi primera Choucroute. La choucroute es un plato a base de col, salchichas, papa y salchichon… Del plato puedo decir que mi única experiencia anterior al sábado fue una vez que por error y dizque por cambiar mi plato habitual de pasta con pollo o arroz con pollo (porque es lo más barato y rápido de hacer), compré un enlatado de choucroute, que tenía un dibujo espectacular y que parecía ser la solución al monosabor en las comidas que hasta ese día había preparado. Pero el día que abrí la lata, casi me corto las venas. El olor de esa vaina era inmundo, asqueroso, horrible… olía a podrido y además era 99% de col, 0% de papas 1% de salchichas que a la hora del té, olían y sabían a lo mismo que esa infeliz col. Pero esa es otra historia….

Con eso en mente, ya tenía pensado no comer en la dichosa choucroute, pero quería ir porque resulta que es una tradición francesa anual, donde la gente se reune, comen choucroute y luego beben y bailan hasta el amancer. Pero la verdad es que, la choucroute recíen hecha no es tan mal como en lata, no huele tan feo y es hasta comestible, así que por ese lado al menos a parte del alcohol, tuve un poco de sólidos en el estómago para que no me cogiera tan rápido el trago (claro que dejé casi toda la col).

Lo más bacano de la choucroute… la gente y la música, ah!! y ver perder a los franceses en un match de Rugby :p. El evento se hizo en la Salle des Fetes de Brindas y fue animado por la orquesta DANY 2000. La música era entre francesa y un poco internacional, todo el mundo bailaba con todo el mundo, vino blanco y rojo corría de mano en mano y diferentes cockteles también, bailé hasta con el mesero y revolví todos los cockteles que más pude. Al final bailamos en círculo (típico acto de borracho), nos tomamos la clase de fotos que uno en sano juicio ni se imaginaría: abrazando al amigo del amigo de tu amiga esa que no ves hace 1000 años, o como en mi caso, abrazando tres frances@s que acababa de conocer. Lo triste es que ese día no llevé mi camara así que las fotos las tienen otros, pero prometo recuperar algunas y ponerlas prontamente en este post.

Cuentos de bicicleta

En Lyon hay instalado un sistema de bicicletas que funciona las 24 horas y básicamente consiste en diferentes estaciones de Velòv (biciletas) cada una mas o menos cuenta con 20 a 40 bicicletas y una maquinita donde por medio de tarjeta débito o crédito se compra una tarjeta por la modica suma de 1 Euro y esta tiene caducidad 6 días luego de comprarla. Después de probar los diferentes medios de transporte y hacer un balance de precios, hemos llegado a la conclusión de que la velov es el medio más económico y divertido de transporte, porque con 1 euro puedes “baladearte” por 6 días y además si coges una bici y la utilizas por menos de media hora te sale gratis ese trayecto. De lo anterior se puede deducir que nuestra especialidad es coger una bici y a los 25 minutos bajarnos en otra estación y volver a sacar otra bici y así hasta llegar al destino deseado, porque sino se te descuenta otro euro si sobrepasas la media hora.

Otra razón por la cual las bicis son la machera, es que cuando salimos al centro de Lyon, que es donde normalmente están los pubs, discotecas, bares, etc… normalmente uno sale a las 11pm o 12pm, (horario en el que normalmente se puede hacer la colombianada de colarse gratis en el tramway que funciona hasta las 12:20) y si tiene bastante cuerda uno puede resistir hasta las 5am o más del día siguiente. En este caso no hay problema para regresar porque a las 5am empieza a funcionar de nuevo el tramway y tampoco hay muchos controladores así que con suerte puede uno llegar a dormir a pierna suelta sin haber pagado nada por transporte. Pero si su caso es que desde las 8pm está bebiendo, luego se va al centro de Lyon a seguir la rumba y encima de eso este es el tercer día de andar de fiesta en fiesta, probablemente a las 2am o 3am usted está mamado y solo ve camas… En este caso mi gente, la solución es….. la velov, porque a esa hora no hay tram, no hay metro, y no hay bus, sólo quedan los taxis, pero ya recuerdan mi primera y última experiencia con taxis en mi querida Francia, así que ni de madres la opción es un taxi.

Bueno toda esta “introducción” tiene su justificación. Resulta que un jueves que le estabamos celebrando el cumpleaños a Pablo (Argentina), empezamos a beber como desde las 9pm todos los licores que no se recomiendan mezclar, pero que por precio se adquieren facilmente; y ya como a las 12, surgió la idea de ir a Ayers Rock (Centro de Lyon), idea que por su puesto fue perfectamente aceptada y ejecutada. Así pues, el buen amigo tram (abreviación de tramway :p) nos llevó gratuitamente cerca de nuestro destino, luego caminamos como por 15 minutos (bebiendo obviamente) y hasta que al fin llegamos… mucha rumba, mucho baile, todo muy bacano….. pero a las 3am Nataly ya estaba mamada y decidió con Camilo, otro colombiano, que lo mejor era volver en velov porque el resto de las personas iban a seguir la rumba hasta el fin.

Así, salimos de Ayers en busca de la primera estación de velovs… y que gran sorpresa, solo quedaba 1 bicicleta, así que sin mucha mente dijimos: “No pues, empecemos a caminar rumbo al Insa y ahi nos encontraremos otra estación…”, hoy día para mi esta frase es decirse mentiras a uno mismo y ya verán por qué… Caminamos como 5 minutos y encontramos otra estación como con 17 bicicletas, que alegría tan grande la nuestra…., fuimos a comprar rapidamente la tarjeta mencionada anteriormente y……. la pantalla de la máquina estaba vuelta mierda!!!! por lo que no se podía hacer la transacción. Así caminamos hacia la otra estación otros 5 min, y la siguiente maldita máquina no tenia papel para imprimir la tarjeta, otros 5 min y la estación no tenía velovs, otros 5 min y cuando estaba leyendo la tarjeta débito pues como que no le gustó porque decía que no se podía terminar la maldita transacción!!!! aaaaaaaaa, que horror, no se imaginan el frío tan infelíz que estaba haciendo, el sueño y cansancio que teniamos, y solo teniamos una opción, caminar, caminar hasta el fin. Así, de 5 min en 5 min caminamos 7 estaciones y cada una con un problema diferente, hasta que ya con la desesperación y viendo que aun estabamos lejos de casa divisamos la 8a estación, rápidamente nos aproximamos y la hija de su madre solo tenía una bicicleta. Pero en esos momentos ya no hay mente, no hay nada, uno esta mamado y quiere llegar a dormir, así que le dije a Camilo: “Me importa un comino que haya una cicla, sáquela usted y yo me monto en algún lado”. Y pues así fue, Camilo al volante y Nataly sobre el volante, mirando hacia atrás, agarrada fuertemente de los hombros de Camilo y levantando las nalgas un poco para no hacerle tanto peso en el manubrio….. Así, en 10 minutos de frenazos e intentos de caernos llegamos al Insa, más congelados que de costumbre, yo con las piernas entumidas, pero al fin, al fin….. en casa…. hora 4:00am…