Cuentos de bicicleta

En Lyon hay instalado un sistema de bicicletas que funciona las 24 horas y básicamente consiste en diferentes estaciones de Velòv (biciletas) cada una mas o menos cuenta con 20 a 40 bicicletas y una maquinita donde por medio de tarjeta débito o crédito se compra una tarjeta por la modica suma de 1 Euro y esta tiene caducidad 6 días luego de comprarla. Después de probar los diferentes medios de transporte y hacer un balance de precios, hemos llegado a la conclusión de que la velov es el medio más económico y divertido de transporte, porque con 1 euro puedes “baladearte” por 6 días y además si coges una bici y la utilizas por menos de media hora te sale gratis ese trayecto. De lo anterior se puede deducir que nuestra especialidad es coger una bici y a los 25 minutos bajarnos en otra estación y volver a sacar otra bici y así hasta llegar al destino deseado, porque sino se te descuenta otro euro si sobrepasas la media hora.

Otra razón por la cual las bicis son la machera, es que cuando salimos al centro de Lyon, que es donde normalmente están los pubs, discotecas, bares, etc… normalmente uno sale a las 11pm o 12pm, (horario en el que normalmente se puede hacer la colombianada de colarse gratis en el tramway que funciona hasta las 12:20) y si tiene bastante cuerda uno puede resistir hasta las 5am o más del día siguiente. En este caso no hay problema para regresar porque a las 5am empieza a funcionar de nuevo el tramway y tampoco hay muchos controladores así que con suerte puede uno llegar a dormir a pierna suelta sin haber pagado nada por transporte. Pero si su caso es que desde las 8pm está bebiendo, luego se va al centro de Lyon a seguir la rumba y encima de eso este es el tercer día de andar de fiesta en fiesta, probablemente a las 2am o 3am usted está mamado y solo ve camas… En este caso mi gente, la solución es….. la velov, porque a esa hora no hay tram, no hay metro, y no hay bus, sólo quedan los taxis, pero ya recuerdan mi primera y última experiencia con taxis en mi querida Francia, así que ni de madres la opción es un taxi.

Bueno toda esta “introducción” tiene su justificación. Resulta que un jueves que le estabamos celebrando el cumpleaños a Pablo (Argentina), empezamos a beber como desde las 9pm todos los licores que no se recomiendan mezclar, pero que por precio se adquieren facilmente; y ya como a las 12, surgió la idea de ir a Ayers Rock (Centro de Lyon), idea que por su puesto fue perfectamente aceptada y ejecutada. Así pues, el buen amigo tram (abreviación de tramway :p) nos llevó gratuitamente cerca de nuestro destino, luego caminamos como por 15 minutos (bebiendo obviamente) y hasta que al fin llegamos… mucha rumba, mucho baile, todo muy bacano….. pero a las 3am Nataly ya estaba mamada y decidió con Camilo, otro colombiano, que lo mejor era volver en velov porque el resto de las personas iban a seguir la rumba hasta el fin.

Así, salimos de Ayers en busca de la primera estación de velovs… y que gran sorpresa, solo quedaba 1 bicicleta, así que sin mucha mente dijimos: “No pues, empecemos a caminar rumbo al Insa y ahi nos encontraremos otra estación…”, hoy día para mi esta frase es decirse mentiras a uno mismo y ya verán por qué… Caminamos como 5 minutos y encontramos otra estación como con 17 bicicletas, que alegría tan grande la nuestra…., fuimos a comprar rapidamente la tarjeta mencionada anteriormente y……. la pantalla de la máquina estaba vuelta mierda!!!! por lo que no se podía hacer la transacción. Así caminamos hacia la otra estación otros 5 min, y la siguiente maldita máquina no tenia papel para imprimir la tarjeta, otros 5 min y la estación no tenía velovs, otros 5 min y cuando estaba leyendo la tarjeta débito pues como que no le gustó porque decía que no se podía terminar la maldita transacción!!!! aaaaaaaaa, que horror, no se imaginan el frío tan infelíz que estaba haciendo, el sueño y cansancio que teniamos, y solo teniamos una opción, caminar, caminar hasta el fin. Así, de 5 min en 5 min caminamos 7 estaciones y cada una con un problema diferente, hasta que ya con la desesperación y viendo que aun estabamos lejos de casa divisamos la 8a estación, rápidamente nos aproximamos y la hija de su madre solo tenía una bicicleta. Pero en esos momentos ya no hay mente, no hay nada, uno esta mamado y quiere llegar a dormir, así que le dije a Camilo: “Me importa un comino que haya una cicla, sáquela usted y yo me monto en algún lado”. Y pues así fue, Camilo al volante y Nataly sobre el volante, mirando hacia atrás, agarrada fuertemente de los hombros de Camilo y levantando las nalgas un poco para no hacerle tanto peso en el manubrio….. Así, en 10 minutos de frenazos e intentos de caernos llegamos al Insa, más congelados que de costumbre, yo con las piernas entumidas, pero al fin, al fin….. en casa…. hora 4:00am…